"CIMENTANDO LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA" por Óscar Izquierdo, presidente de FEPECO

Óscar Izquierdo: "El sector de la construcción insular se está ...

 

La situación difícil que sobrellevamos es totalmente diferente a la padecida por la crisis del 2008, provocada por aquella burbuja financiera, que arrastró al abismo, principalmente al sector de la construcción. Ahora los parámetros son diferentes, no hay dificultades estructurales en el tejido empresarial, a no ser las propias provocadas como consecuencia de la pandemia sanitaria del COVID-19 y también hay liquidez en las entidades bancarias, con un amplio margen de actuación en el ámbito del endeudamiento.
La reconstrucción tiene que pasar necesariamente por la construcción y sobre todo, por un mayor gasto público en infraestructuras. El amplio campo de actividad del sector hace que su estructura empresarial sea también muy variada, junto a una minoría de grandes empresas, nos encontramos con la inmensa mayoría de pymes, microempresas y autónomos, lo que posibilita la capacidad de una remontada rápida y con potencialidad para arrastrar, cual locomotora, al resto de los sectores económicos.

El Plan de Recuperación de la Unión Europea prevé una ola de renovación inmobiliaria, a través de la eficiencia energética. También es oportuno, cubrir la demanda de vivienda, que mitigue la emergencia habitacional que existe en tantos lugares. Hay que trabajar en la accesibilidad universal y ahora más que nunca, dotarnos de los suficientes equipamientos sanitarios, para asegurar una atención suficiente y eficiente al conjunto de la población. Implementar aquellas obras sobre el tratamiento del agua y depuración, vitales para conformar un entorno más sano y con mayor calidad de vida. La vertebración territorial y como consecuencia un mejor bienestar social viene por contar con una carreteras eficientes, seguras y sostenibles, mejorando por supuesto, la movilidad viaria urbana e interurbana y conservando o repavimentando las que requieran disponibilidad actual.

Eric Maskin, premio Nobel de Economía, catedrático de Economía en Harvard ha sido muy claro a la hora de proponer un camino seguro de reactivación económica: “creo que no va a ser suficiente con inyectar liquidez. No basta tampoco con dar ayudas económicas a los parados. Ya tenemos el dinero; pero ahora hay que trabajar unidos para invertirlo generando empleo y confianza para todos. Solo así volveremos a creer en el futuro”. El siguiente paso sería aplicar esa iniciativa que tiene que hacerse con seguridad: “tenemos que invertir masivamente en la UE y en EE. UU. en un gran plan de creación de nuevas infraestructuras para frenar el cambio climático con energías renovables y salvar el planeta al tiempo que salvamos nuestras economías”.
La construcción en su permanente estado de reinvención y acomodación a los tiempos en que vivimos camina por las vías de la eficiencia energética, la accesibilidad universal, innovación, la incorporación de nuevos materiales y procesos productivos novedosos, la economía circular y la descarbonización, además de la industrialización de los procesos constructivos y la transformación de los modelos de negocio a través de la digitalización. La modernización del sector es un hecho empírico, que está sirviendo para vivir en entornos urbanos mejores, más limpios, cómodos, mejor comunicados, con mayor bienestar social y aumento de la calidad de vida. Es destacable su contribución al crecimiento, la modernización, el progreso y la vertebración territorial. Siendo un sector económico estructural, motor y locomotora del sistema productivo, que arrastra y hace trabajar con más animación a los demás sectores económicos. Por su propia actividad es una de las industrias que mayor impacto tienen sobre el medio ambiente, por lo que hay que buscar constantemente una simbiosis entre construcción-territorio, que beneficie al conjunto social. Dar respuesta a las nuevas demandas ciudadanas, tanto en el ámbito de las infraestructuras como en la edificación, es la mejor solución para un desarrollo sostenible integral.