Quejas de Salvamar ante un rescate:"Esto no se hace, juego con vidas humanas"

Salvamar Menkalinan

El Centro de Coordinación Regional de Canarias (CCRC), organismo del Estado que supervisa la respuesta ante la inmigración en las islas, abortó anoche un rescate de un cayuco cuando la embarcación de Salvamento tenía ya a su costado a los inmigrantes para que se ocupara de ellos una patrullera de la Guardia Civil, lo que provocó la protesta de la Salvamar.

"¡Pero cómo me dicen eso, si los tengo aquí ahora a banda"!, se quejó por radio el patrón de la Salvamar Menkalinan, que había salido en auxilio del cayuco desde el puerto de Arguineguín, cuando una compañera le transmitía desde Las Palmas de Gran Canaria por radio que se había decidido que recogiera a los inmigrantes la Guardia Civil, para trasladarlos a Tenerife.

"Esto no se puede hacer", "aquí hay que tomar decisiones antes de que llegue la embarcación de rescate a la zona", "estoy jugando con vidas humanas", protesta el patrón de la Salvamar, en una conversación que ha difundido la Cadena SER en Canarias.

Eran alrededor de las 19.30 horas y la Salvamar se encontraba en alta mar, con un cayuco a su costado que había sido lozalizado a 24 kilómetros de la costa. A bordo iban 41 inmigrantes subsaharianos, que llegaron finalmente esta mañana al puerto de Los Cristianos, en el sur de Tenerife, desde donde dos fueron derivados al hospital por lesiones leves, según ha confirmado el 112.

La grabación de la conservación muestra además cómo el patrón de la Salvamar contacta por radio con la patrullera de Guardia Civil que se va a ocupar del rescate, la Río Segura, y obtiene como respuesta que la tripulación de ese barco aún no tiene órdenes.

Y se cierra con las objeciones de la Salvamar a llevarse a remolque el cayuco, una vez rescatados sus ocupantes, hasta el puerto de Arguineguín, cuyos muelles están ya repletos de pateras y otras embarcaciones de operaciones anteriores de rescate.

Esta no es primera ocasión en que por diversas circunstancias, generalmente por la saturación de las plazas de acogida en Gran Canaria, se decide derivar un cayuco desde esta isla hacia Tenerife, directamente desde el mar. Pero hasta ahora, no habían transcendido protestas de las tripulaciones implicadas.