La vacuna de Oxford podría estar en el mercado a finales de año o principios de 2021

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Publicado; 21 Julio 2020 A las; 13:18

Coronavirus: vacuna de Oxford demostró ser segura; también avanza ...

 

La vacuna desarrollada por investigadores de la Universidad de Oxford para la Covid-19, que ha sido capaz de entrenar al sistema inmune en los más de 1.000 voluntarios que han participado en un primer ensayo clínico, podría estar en el mercado a finales de año o principios de 2021.

El catedrático de Fármacoepidemiología en la Universidad de Oxford, Daniel Prieto-Alhambra, ha asegurado en Las Mañanas de RNE que la vacuna de Oxford podría estar aprobada para esa fecha "si los estudios continúan siendo exitosos y siguen su curso correctamente".

““Genera anticuerpos a niveles parecidos a las personas que han pasado la enfermedad y no han aparecido efectos secundarios severos”.“

Prieto-Alhambra ha explicado que lo que se ha descubierto en los primeros ensayos de la vacuna es que “genera anticuerpos a niveles parecidos a las personas que han pasado la enfermedad y no han aparecido efectos secundarios severos”.

En esta fase del estudio, con resultados tan satisfactorios, no había personas mayores ni pacientes con otras enfermedades, pero esta es la ”forma habitual” de hacer este tipo de investigaciones, ha admitido Prieto-Alhambra, que ha explicado, además, que la vacuna entra ahora en una nueva fase en la que se van a reclutar a 10.000 pacientes de distintos rangos de edad para observar "si es capaz de reducir contagios".
Otras vacunas contra la Covid-19

El catedrático de Fármacoepidemiología ha pronosticado que la vacuna de Oxford no será la única que salga al mercado y ha insistido en la importancia de extremar los cuidados y las medidas de seguridad hasta que estén listas. “Si la vacuna funciona y es segura puede ser que dentro de un año estemos hablando en pasado del coronavirus, pero hasta entonces hay que seguir manteniendo las restricciones”, ha recordado.

Los resultados obtenidos, a pesar de que son preliminares, resultan “esperanzadores” y los científicos esperan poder comprobar en un gran ensayo clínico con miles de voluntarios en Reino Unido, Brasil y Sudáfrica, estos dos últimos países con un elevado número de casos de coronavirus, su efectividad para prevenir la infección por SARS-CoV-2. Si todo sigue su curso, junto con la farmacéutica AstraZeneca, comenzarían a producir 2.000 millones de dosis antes de finales de año.

““Aún queda mucho trabajo por hacer antes de que podamos confirmar que nuestra vacuna va a ayudar a controlar la pandemia de la Covid-19"“

Mientras, el Reino Unido, que ha financiado con otros 93 millones de euros esta iniciativa para acelerar su desarrollo, ya ha encargado 100 millones de dosis, según ha informado la BBC. Y algunos países, como Alemania, Italia, Francia, y Estados Unidos han firmado contratos para recibir cientos de millones de dosis de esta preventiva, cuya primera entrega se podría producir como pronto en octubre.

“Aún queda mucho trabajo por hacer antes de que podamos confirmar que nuestra vacuna va a ayudar a controlar la pandemia de la Covid-19, pero nuestros primeros resultados son ciertamente esperanzadores”, ha afirmado la investigadora Sarah Gilbert, de la Universidad de Oxford.
El virus causante del resfriado

La inyectable, llamada ChAd0x1 nCovid-19, está fabricada de un virus modificado genéticamente y que causa el resfriado común en los chimpancés. Se modificó en gran medida para que no pueda causar infecciones en las personas y también para hacer que "se parezca" más al coronavirus, según los investigadores.

Los científicos para modificarla inyectaron material genético de la proteína S del SARS-CoV-2, que es la herramienta crucial que utiliza el coronavirus para invadir nuestras células.

Los investigadores de Oxford inyectaron esta vacuna experimental en 1.077 voluntarios sanos de entre 18 y 55 años, que no habían pasado la Covid, en Reino Unido entre el 23 de abril y el 21 de mayo. Durante el ensayo, vieron que provocaba una respuesta de células 14 días después de recibir la preventiva inyectable y que la mayoría de los individuos generaban niveles detectables de anticuerpos neutralizantes a los 28 días.