Resultado de imagen de Alfredo Serrano cliaLa industria de los cruceros se propone zarpar hacia aguas menos turbias que por las que ha navegado durante la crisis económica afirma en Tribuna Fórum Canarias.

 

Según datos de la patronal del sector, CLIA, su actividad contribuyó a la economía española en 1.208 millones de euros el año pasado, un 1,4% menos que un año antes, y se mantiene como cuarto país europeo por contribución económica de este sector. Junto a ello, aportó además creación de empleo al generar 25.483 millones de puestos de trabajo.
En España, las compañías de cruceros han visto como la crisis reducía la cifra de turistas nacionales, que pasaron de los 701.000 pasajeros en 2010 a los 454.000 del año pasado. Por contra, los puertos españoles siguen elevando la cifra de cruceristas que reciben año tras año. Así, en 2014 España fue el segundo país europeo que más pasajeros recibió, 4,89 millones, solo por detrás de Italia, y ocupó también la segunda posición como puerto de embarque, con 1,26 millones de pasajeros.
Un total de 6,4 millones de turistas europeos optaron en 2014 por reservar un crucero y suponen el 30% de todos los pasajeros mundiales –frente al 21,7% de hace diez años–, en un momento en el que la industria mundial está registrando un incremento del crecimiento de los turistas asiáticos. Circunstancia que se está viendo registrada en la apuesta de las navieras por rutas en dicho continente.
Barcelona es el líder de los puertos europeos, con 2,36 millones de pasajeros a cierre del año pasado, a pesar de que por efectos del calendario y por decisiones de organización de la flota la cifra fue inferior a la de 2013. Un tipo de turismo que está siendo objeto en la ciudad Condal, que tras las recientes elecciones municipales tiene pendiente analizar qué papel quiere dar a esta industria. El director de CLIA en España, Alfredo Serrano, reconoce que aún no han tenido contacto con la nueva alcaldesa, Ada Colau, pero que “estaremos encantados de comentarle que la industria de cruceros es importante para Barcelona y que nuestro turista es responsable y respetuoso”.
Entre las asignaturas pendientes de esta industria está elevar su penetración entre los viajeros españoles, que se sitúa en el 1%, frente al 4% del mercado estadounidense. “El viajero tiene que descubrir que el crucero no es un producto de lujo y que es la forma más barata para hacer unas vacaciones”, reconocen fuentes de la industria.
Entre las peticiones de la industria de los cruceros a las Administraciones está la mejora de los visados para los turistas y el incremento de las inversiones y mejoras en las infraestructuras costeras. Según CLIA, de los seis millones de viajeros que cruzan aguas europeas, menos de un millón vienen de fuera de la Unión Europea, algo que supone para la industria un potencial crecimiento para los próximos años. Serrano destaca la importancia de lograr que los cruceros elijan como puerto base alguna de las ciudades españolas e insta a las administraciones locales a contar con una mayor apertura de horarios comerciales. “Es de sentido común, si quieres que la gente consuma más, tienes que tener las tiendas abiertas cuando están los turistas”, asegura Serrano. Además, alerta de los efectos negativos de la tasa turística de Cataluña, que también grava a los cruceros.
Para este año, las navieras apuntan que las reservas realizadas hasta ahora son buenas y que la tendencia de los precios es positiva. “No se están produciendo esas ofertas agresivas de última hora de otros años a unos precios que sorprendían”, destaca Serrano, que asegura que “el precio no es una razón para que el viajero no vaya de crucero”.